El 2-3-5 y equipos de hombres contra una portera. ¿Cómo era Irene bajo palos?

Al margen del mito y de su condición de pionera, ¿cómo era Irene bajo palos? En el libro recogemos y documentamos las versiones ofrecidas a lo largo de los años por aquellos que la vieron evolucionar como guardameta.

El periodista Bocelo ofreció en varias piezas periodísticas la descripción que recabó en un “viejo aficionado”: “Alta, buena complexión, un tanto ‘marimacho’, que es como entonces se llamaban a las mujeres hombrunas. Ágil, buena colocación y blocaje seguro en las pelotas bombeadas. Decidida en las salidas”. Además incide en su carácter enérgico: “Irene se movía, y gritaba dando instrucciones a sus defensas, que la obedecían. Y si era preciso soltar algún taco, tampoco se mostraba tímida”.

Otro testigo que la vio en vivo, el también periodista Luis Conde de Rivera, describía una agresividad más allá de la verbal: “Tal era la pasión y el entusiasmo que ponía en el juego, que a los delanteros cuando le ‘entraban’ les propinaba sendas patadas y puñetazos”. Se refería a las llamadas cargas de los jugadores ofensivos, entonces toleradas, según apunta: «(…) defendiendo su marco ante potentes delanteras masculinas, en aquellos tiempos en que la carga al portero, ¡y para ella no había cortesías!, estaba al orden del día y era admitida por los árbitros”.

Cargas, no olvidemos, de cinco delanteros, pues la táctica canónica entonces era el 2-3-5.

Irene tuvo a sus órdenes a Chacho, el futbolista que tiene el récord de goles marcados en un partido con la selección española

Chacho, con la camiseta del Deportivo. FOTO: RCDEPORTIVO

En el libro de los récords de la selección española de fútbol está Chacho, un coruñés. Eduardo González Valiño se llamaba y era vecino de la Cuesta de San Agustín, en el centro de la ciudad, ese espacio en el que se transita desde el Campo da Leña a la Plaza de María Pita. Chacho jugó entre 1927 y 1946 en el Deportivo, excepto un interín de dos años, justo antes de la Guerra Civil, en los que se alineó con el Atlético de Madrid. Fue el primer futbolista gallego (de un total de once, el último fue Iago Aspas) en jugar un Mundial. Pero poco antes había entrado en los libros de historia del fútbol español y en ellos sigue.

Ocurrió el 21 de mayo de 1933, el dia de su estreno con la selección. Disputó un amistoso en Madrid contra Bulgaria y no sólo formó parte del once que logró la mayor goleada histórica de la selección (13-0) sino que anotó seis goles. Nadie ha superado esa marca. La imagen que plasma el momento en el que logró uno de esos goles también se puede contemplar en el libro “Irene y las puertas del fútbol. Historia de una pionera”.

Pero en el inicio futbolístico de Chacho hubo un pasado esencial en el Irene F. C. a las órdenes de la capitana Irene González Basanta. Una se ponía bajo palos, otro marcaba los goles. Irene era dos años mayor que Chacho y ya habían jugado juntos en el Racing Athletic, embrión del actual Orillamar, un clásico del fútbol coruñés.

En el libro se describe la primera referencia documentada de un partido en el que compartieron equipo. Fue en noviembre de 1924 y contra otro rival de la ciudad, el Pelayo. Empataron a un gol. “Por parte del Athletic se distinguieron Chacho, Carnota y la célebre guardameta Irene González”, se resumió en El Orzán, que resaltó el “numeroso público” que presenció el encuentro en el Campo de la Estrada coruñés, el feudo en el que más se movía Irene. “Se distinguieron por el ‘Athletic’ Chacho, Carnota e Irene González, y por el ‘Pelayo’, todos en general”, corroboró El Ideal Gallego.

Poco después Irene y Chacho se alinearon juntos en el Irene F. C., antes de que el delantero se fuese a otros equipos de la ciudad, como el Ferrolán, el Furia o el Varela Silvari antes de debutar, con 17 años, en el Deportivo.

Una estatua recuerda en una zona ajardinada en los aledaños del estadio de Riazor la figura de Chacho, cerca de la actual Deportienda. Allí se erige, entre el estadio actual y el viejo, desde el año 1989, diez años después de su fallecimiento.

Cudeiro y Ventureira: “A Coruña es una tierra de mujeres pioneras, también en el fútbol femenino”

Juan L. Cudeiro y Rubén Ventureira en el Campo da Leña. (Foto: Pedro Puig)

Entrevista publicada en el diario DXT-Campeón el 27 de diciembre de 2020

La historia es legendaria, pero ha pasado casi un siglo y necesitaba no sólo una puesta al día sino documentarla e incluso descubrir nuevos aspectos. El repaso a la epopeya de Irene González Basanta (1909-1928) sirve para hacer un tránsito por la historia del fútbol coruñés, también por la evolución de nuestra sociedad. Es la peripecia de una pionera del Campo da Leña que hace casi un siglo desafió todas las convenciones no sólo para jugar entre hombres sino para darle su nombre al equipo y convertirse en la primera futbolista profesional en España. Su temprana muerte supuso una conmoción, pero durante años le sobrevivió un cántico entre las niñas coruñesas: “Mamá futbolista quiero ser/para jugar como Irene que juega muy bien/Mamá cuando sea mayor/ganaré mucho dinero jugando al fútbol

Los periodistas Rubén Ventureira Novo y Juan Luis Rodríguez Cudeiro tiraron del hilo de la pionera para escribir “Irene y las puertas del fútbol. Historia de una pionera”, un libro en el que desgranan no sólo la peripecia de Irene sino que también se adentran en el contexto en que debió llevarla a cabo y el legado que dejó para que el fútbol no fuese una cuestión restringida al género masculino. “No hemos escrito un libro de fútbol. Es algo más”, abunda Cudeiro, que recuerda como la idea de escribirlo se remonta a la exposición “Valor e mestría. Galicia como fútbol”, organizada por la Xunta en la Ciudad de la Cultura de febrero a septiembre de 2019 y en la que colaboró Cudeiro y Ventureira ejerció como comisario junto a Antón Castro.

Rubén Ventureira: Todo parte de ahí. En la muestra juntamos más de 300 piezas entre trofeos, camisetas, recuerdos y material audiovisual imprescindible para entender la evolución del fútbol gallego, que siempre tuvo un matiz vanguardista. Entre ellas estaba el Balón de Oro que ganó Luis Suárez, el único logrado por un futbolista español. Pero yo creo que lo que más llamó la atención fue la fotografía de Irene en la que salía apoyada en el palo de una de las porterías del viejo Parque de Riazor.

Juan L. Cudeiro: Preparé un reportaje que se publicó en la web de “El País” y la foto que se eligió para encabezarlo fue esa. Aquella misma tarde recibí una llamada de teléfono de una señora que se identificó como la sobrina de Irene. Me quedé alucinado, porque las referencias que teníamos es que no tenía descendientes. Las crónicas de la época se referían a ella como “la pobre huerfanita”. Además es que hacía casi cien años de todo aquello… El caso es que Matilde llamó al periódico y la pusieron en contacto conmigo. Hablamos casi una hora y nada más colgar te llamé.

R. V.: ¡Y nos liamos y acabamos haciendo un libro! La aparición de Matilde Regaldie nos abrió el abanico de la historia porque ya teníamos el contexto de la época gracias a la hemeroteca, pero nos faltaba el contexto familiar.

J. L. C.: Matilde estaba preocupada porque en muchas referencias que existían sobre Irene se contaba que había muerto sola. Y no fue así. Sus padres ya habían muerto cuando ella enfermó, pero ella vivió hasta su muerto en la casa familiar con su hermana Delfina (la madre de Matilde) y el marido de ésta, José. Matilde nos ayudó a ordenar la historia con datos y referencias de lo que le había transmitido su madre, que, obviamente, jamás olvidó a Irene.

R. V.: Cómo para olvidarla… Irene fue una celebridad no sólo en A Coruña sino en muchos puntos de Galicia a los que fue a jugar con su equipo. Cobraba por hacerlo, así que podemos decir que fue la primera mujer profesional en España; así me lo confirmó el gran historiador del fútbol Fernando Arrechea. Y fue también la primera en jugar entre hombres.

J. L. C: El Irene F.C. era un equipo infantil, pero no era un equipo cualquiera.

R. V.: El término infantil era entonces muy diferente al actual porque englobaba todo lo que ahora serían categorías base. Pero es que no había ligas y, muchas veces, se enfrentaban a conjuntos con jugadores de más edad. A Irene en algunas crónicas le llamaban “Zamorita del sexo débil”, pero el equipo que comandaba no era ninguna broma. En el Racing Orillamar compartió portería con Rodrigo, que después fue un mito del Dépor. En el Irene jugaban a sus órdenes –entonces el papel de entrenador lo ejercía el capitán– futbolistas como Chacho, que todavía hoy tiene el récord de goles marcados en un partido con la selección española y tiene una estatua al lado del estadio de Riazor, o Triana, que tras pasar por el Dépor jugó en el Real Madrid. Eso nos da una idea de la dimensión de Irene, que estaba presente en el origen de lo que podemos denominar escuela coruñesa, un estilo que combinativo y de juego al pie. En el libro ofrecemos detalles sobre ese génesis.

J. L. C.: El matiz futbolístico es, obviamente, importante, pero el social no me parece menor. El fulgor de Irene coincide con una época de efervescencia en la ciudad y en el Deportivo, que compite y por fin logra su primer título de campeón de Galicia después de muchos años de triunfos de clubs vigueses. Era un tiempo además en el que la sociedad empezaba a practicar de manera más o menos masiva el deporte como modo de ocio y se generaba un debate en torno a ello porque había tensiones entre quienes defendían esa visión de la vida, vamos a decir que progresista, y quienes alertaban sobre lo “negativo” de hacer deporte. Y el debate se recrudeció cuando la mujer entró de lleno en él.

R. V.: En el análisis hemerográfico que hemos hecho y que reflejamos en el libro hay artículos tremendos en periódicos de la época en los que se apunta que a los hombres no les agradan “estos marimachos que lo mismo guían un automóvil que lanzan peso a considerable distancia, que corren desaforadas en reñida carrera pedestre”. Y hay otros que glosan la primera piedra que pone Irene. Había réplicas y contraréplicas.

J. L. C.: Era un debate muy vivo. En 1925 el retrato de Irene se exhibía en la calle Real. Era un tiempo en el que la mujer aún no tenía derecho a voto, pero aquel mismo año entra la primera en la corporación municipal, Rosa Buján. Yo creo que en A Coruña iban un poco por delante de otras latitudes.

R. V.: Claro. Tenemos el ejemplo de Nita, una chica malagueña que en torno a 1926 se disfrazaba de hombre para poder jugar al fútbol. Cuando la descubrieron pasó por penalidades como apedreamientos. Incluso llegaron a detenerla. En A Coruña, Irene no sólo hace gala de su condición femenina sino que da nombre a su equipo y se exhibe por Galicia con su falta de portera. Sin duda, A Coruña era y es diferente.

J. L. C: Lo que es A Coruña es una tierra de mujeres pioneras y con un extenso vínculo con el fútbol femenino. El legado de Irene no es cualquier cosa. Nuestras mujeres desafiaron las prohibiciones durante la dictadura para armar partidos de fútbol en Carnaval. Y a finales de los sesenta se gestó el Karbo, que fue el primer campeón de España de fútbol femenino. Esa trayecto es interesante y la referencia de Irene siempre debe estar presente. Existe como un vínculo, un hilo conductor que siempre ayuda a retomar, a lo largo de los años, el interés de la mujer por practicar el fútbol. Ya en el siglo XXI lo abandera el Orzán y luego llegan más equipos. Ahora hay casi 7.000 licencias en Galicia. Esto es imparable y en ese sentido hay que darle valor a la apuesta que hizo en 2014 el Deportivo por situar de nuevo a la ciudad en el mapa al más alto nivel. Y con muchas niñas gallegas que ahora vemos como han progresado.

R. V.: Irene es una figura a reivindicar y a conocer, de eso no cabe duda.

J. L. C.: La primera vez que vimos a Matilde nos pidió, con emoción, que escribiésemos un libro bonito y que lo hiciésemos para que lo leyesen las niñas que ahora juegan al fútbol y que no conocen esta historia. Yo creo que eso es lo que nos ha empujado a hacerlo. Ojalá que la gente lo disfrute.

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Un duelo bajo la lluvia en Carballo entre el Irene y el Bergantiños

El Irene F.C. era un equipo de fútbol compuesto por jóvenes que se denominaban en edad infantil (entonces era todo lo que no era senior). Pero su fama le invitó a enfrentarse con conjuntos de mayor entidad y con futbolistas de más edad. El 23 de julio de 1925 el diario coruñés El Orzán recoge una crónica del duelo que enfrentó al Irene contra el Bergantiños en Carballo.

La transcripción es la siguiente:

El martes, 21, y a pesar de no haber cesado de llover desde las dos de la tarde, celebróse el anuciado partido de fútbol entre los equipos “Irene”, de la Coruña, y “Bergantiños”, de esta villa, en el campo de este último.

Dió principio el encuentro a las 6,15 bajo una molesta llovizna que degeneró en lluvia torrencial a los pocos minutos, sin que cesase hasta que faltaban 15 para terminar el partido, lo cual impidió a los equipiers de ambos bandos demostrar su espléndido juego.

Los del Irene no pudieron sostener el juego bajo y corto y sus matemáticos pases. No obstante, hubo momentos en que pudo observarse lo bien entrenados y disciplinados que están estos jóvenes futbolistas, que de seguir mejorando las aptitudes que en conjunto reúnen, dentro de un par de años prometen ser formidables equipiers.

Irene, bien. Tuvo ocasión de lucir su buena colocación, haciendo varias paradas oportunísimas.

El “Bergantiños” alineó con varios reservas. Trabajaron bien todos ellos. En el segundo tiempo, quince minutos antes de finalizar, en una magistral arrancada de su interior izquierda y una valentísima entrada del “back” derecho del “Irene”, inutilizóse para seguir jugando el referido delantero del “Bergantiños” por lo que se retiró del campo, restando con ello considerable empuje a esta línea, pues es uno de los mejores elementos.

De no haberse inutilizado el interior izquierdo, seguramente los delanteros hubiesen marcado más tantos.

Terminó el encuentro con la victoria del “Bergantiños” por 2 a 1.

Fué de lamentar que no ayudase el tiempo para que ambos equipos hubieran podido demostrar mejor su innegable valía, ya que el nombre “Irene” llenó el campo de gente, a pesar de la ya referida y torrencial lluvia.

Cinco curiosidades que debes conocer para empezar a leer “Irene y las puertas del fútbol. Historia de una pionera”

1. Los primeros partidos de fútbol entre mujeres se disputaron en el Reino Unido en 1881, pero la FIFA no los cataloga como oficiales. El primero de ellos se disputó el 7 de mayo en Edimburgo. Hasta finales de junio se jugaron otros partidos, anunciados como duelos entre Inglaterra y Escocia, en Glasgow, Manchester y Liverpool.

En 1894 se conforma en Londres el British Ladies Football Club. Treinta mujeres comenzaron a adiestrarse y el 23 de marzo de 1895 organizaron un partido que es el primero que reconoce oficialmente la FIFA. Una publicación del British Medical Journal concluyó que debería prohibirse la práctica del fútbol por parte de las mujeres “porque es peligroso para los órganos reproductores y para el pecho”. Pero tras aquel primer partido el diario The Guardian, que entonces se publicaba en Manchester, saludó la novedad: “No hay razón para que las mujeres hagan suyo este deporte como una nueva y saludable forma de ocio”.

2. El primer partido de fútbol femenino documentado en España se jugó el 9 de junio de 1914 en el campo del Español de Barcelona. Lo disputaron 22 mujeres pertenecientes al Spanish Girl’s Club, que disputaron otros encuentros en varias localidades catalanas.

3. Irene González Basanta nació el 19 de marzo de 1909 en A Coruña. De niña se acostumbró a jugar al fútbol, pasatiempo habitual de los niños de su barrio. Lo hacía en el Campo de la Estrada, la zona de A Coruña vecina al mar donde hoy se ubica el Cuartel de Artillería, la Hípica y el Rectorado.

4. En los años veinte, Irene empezó a labrarse una fama por su afición a practicar un deporte en el que no había noticias de otra presencia femenina. A Coruña tenía entonces poco más de 60.000 habitantes, su motor económico era la actividad portuaria y era capital administrativa y militar. Despuntaba una cierta actividad industrial (fábricas de vidrio, cerillas, chocolates o la de Tabacos) y empezaba a configurarse un centro financiero de ámbito regional con el expansión de la banca local o sucursalista. Fluye el dinero y empiezan a aparecer comercios.

5. El primer partido que se tiene constancia, a través de la prensa, que disputó Irene se jugó en el campo coruñés de Monelos en mayo de 1924. La joven, de apenas quince años de edad, defendía la meta de un equipo llamado Barcelona F. C.. Pero parece más que probable que ya antes jugase otros partidos.

Cómo comprar “Irene y las puertas del fútbol. Historia de una pionera”.

¿Te gustaría tener el libro que narra la epopeya de la primera mujer que jugó profesionalmente al fútbol en España, la primera en hacerlo además entre hombres, y no sólo de igual a igual sino como capitana y dándole su nombre al equipo?

Te explicamos como puedes adquirir el libro:

  • Envíanos un correo electrónico a la dirección compra@ireneportera.eu y nos pondremos en contacto contigo. Tienes dos opciones de pago: mediante transferencia bancaria o por BIZUM (más inmediato). El precio del libro es de 18 euros.

Si vives en A Coruña o alrededores, y los cierres perimetrales te lo permiten, puedes recoger tu ejemplar en la sede de la Asociación de la Prensa (Calle Durán Loriga, 10) en horario ininterrumpido de 9 de la tarde a 9 de la noche. Allí lo dejaremos a tu nombre en cuanto nos llegue la notificación de que has realizado el pago.

Si vives fuera de A Coruña te lo enviaremos por correo. Hemos conseguido rebajar los gastos de envío a solo dos euros (territorio peninsular español), de manera que tendrías que abonar 20 euros.

En todo caso puedes plantearnos cualquier cuestión a través del correo electrónico.

  • Además hay, por ahora, cuatro puntos de venta más en A Coruña:

LIBRERÍA MOITO CONTO (San Andrés, 35)

ESPACIO LECTOR NOBEL (Padre Feijoo, 1)

LIBRERÍA SISARGAS (San Roque, 7 – Zona Plaza de España)

LIBRERÍA ARENAS (Cantón Pequeño, 25)

DEPORTIENDA (Manuel Murguía. Estadio de Riazor)

Una petición para que el Trofeo Zamora de la Liga Iberdrola pase a denominarse Trofeo Irene

El crecimiento del fútbol femenino en España es imparable. Más de 70.000 licencias de jugadoras federadas (ocho veces más que hace dos décadas) así lo indican, con crecimientos anuales que se acercan al diez por ciento. Sólo hay más practicantes en baloncesto, deporte de montaña y escalada y en golf. Las mujeres ya escriben su propio relato en el crisol del fútbol nacional y buscan sus propias referentes.

En ese contexto, la publicación de “Irene y las puertas del fútbol. Historia de una pionera” nos invita a lanzar la petición de que el Trofeo Ricardo Zamora, que identifica en la Liga Iberdrola (como sucede en las categorías masculinas) a la guardameta menos goleada, pase a denominarse Trofeo Irene González Basanta (o Trofeo Irene).

La idea la plantearon Rubén Ventureira y Juan L. Cudeiro en diferentes programas de Radio Marca a lo largo del pasado día 15 de diciembre, poco después de la presentación del libro que recoge la epopeya de la singular pionera del fútbol femenino en España. “Irene era una sosías de Zamora, se vestía como él y quiso imitarlo después de que el mítico guardameta viniese a jugar unos partidos con el Espanyol en A Coruña”, explica Cudeiro. “Zamora fue el primer ídolo del fútbol español, un referente para Irene”, apunta Ventureira.

Extracto del programa Directo Marca Coruña.

O libro “Irene y las puertas del fútbol. Historia de una pionera” xa está na rúa

Video: Real Federación Galega de Fútbol

Se hai unha terra de precursoras do fútbol feminino esa é Galicia. Coñecida é a epopea do Karbo, primeiro campión nacional nos anos 80. Pero antes delas estiveron os mulleres de Elviña, nos 60, e, sobre todo, Irene González Basanta, a primeira futbolista profesional española. Irene a porteira foi unha precursora que hai case un século desafiou todo tipo de convencións para primeiro alistarse en equipos masculinos e despois crear o seu propio. En 1928 faleceu con só 19 anos e convertida nunha celebridade.

Este libro escarba nas súas vivencias e acode por primeira vez a fontes familiares para reconstruír a súa personalidade e a contorna da muller e o deporte entre finais do século XIX e os anos 20 do XX. A partir de aí trázase unha evolución do fútbol feminino en Galicia ata a eclosión actual. “Por favor, escribide unha historia bonita”, pediu aos seus autores, Juan Luis Rodríguez Cudeiro e Rubén Ventureira, a parente viva de maior idade da porteira, a súa sobriña Matilde, cuxo testemuño serviu para reconstruír con máis rigor que nunca aquela aventura. “Escribídea para que todas esas nenas que agora xogan ao fútbol saiban o que pasou”, rogou. Así se fixo.

A presentación oficial da publicación tivo lugar este martes no Palacio dos Deportes de Riazor, na Coruña. Ao mesmo asistiu o presidente da Real Federación Galega de Fútbol, Rafael Louzán, posto que a Federación colaborou de forma activa para que este libro sexa hoxe unha realidade. O propio Rubén Ventureira, uno dos autores do libro, así o dixo durante a posta de longo: “Este proxecto naceu nunha conversa que mantivemos hai un par de anos co presidente da RFGF, que veu con moi ollos a iniciativa”, sinalou.

Louzán, durante a súa intervención, felicitou tanto a Juan Luis Rodríguez Cudeiro como ao propio Rubén Ventureira por facer realidade este marabilloso proxecto, destacou a figura de Irene González Basanta como gran precursora do noso fútbol e animou a todos os alí presentes a mergullarse nunha historia realmente extraordinaria. Para finalizar, o presidente da Federación destacou que que mellor agasallo de Nadal para estas datas que agasallar esta publicación, así como a volta do fútbol autonómico para o 2021.

Na presentación tamén estiveron presentes Matilde, a sobriña da gran protagonista do libro; a alcaldesa da cidade herculina, Inés Rey, e a concelleira de Deportes, Mónica Martínez.

http://www.futgal.es/pnfg/NNws_ShwNewDup?codigo=23751&cod_primaria=5000289&cod_secundaria=5000289#.X9kwS-lKhE4

Inés Rey, alcaldesa da Coruña: “Irene González abriu as portas para moitas mulleres no mundo do deporte”

O Pazo dos Deportes de Riazor acolleu hoxe a presentación do libro “Irene y las puertas del fútbol” de Rubén Ventureira e Juan Luis Rodríguez Cudeiro, que recupera a historia dunha pioneira no balompé nacional que fai un século irrompeu neste deporte para competir con homes.

No acto de presentación, ademais dos autores da obra, participaron a alcaldesa da cidade, Inés Rey, a concelleira de Deportes, Mónica Martínez, o presidente da Federación Galega de Fútbol, Rafael Louzán, e a sobriña de Irene González, Matilde Regaldíe.

A alcaldesa da Coruña, Inés Rey, encargada de escribir o prólogo desta historia, afirmou que o ensaio une “deporte, literatura e igualdade, o que os modernos chaman transversalidade” e dixo que non deixa de ser “a historia de moitas outras pioneiras” que racharon “barreiras” e eliminaron “prexuízos”.

“Irene abriu as portas para moitas mulleres”, indicou a Rey, para quen este libro “fai reflexionar sobre o papel da muller no deporte e a sociedade”, onde “aos poucos” vaise “conseguindo esa igualdade”.

Ventureira explicou que o libro recibiu o “impulso” de Louzán e a Federación e Rodríguez  Cudeiro engadiu que o proxecto xurdiu por mor da exposición no Museo Gaiás, en Santiago de Compostela, sobre o fútbol galego, onde viu unha fotografía da gardameta, tras a que os autores descubriron unha “historia apaixonante”.

Irene compartiu portería con Rodrigo García Vizoso, quen logo militou no Deportivo e o Real Madrid, e chegou a ser a fundadora, porteira e capitá do seu propio club, que levaba o seu nome. Ademais, foi “imaxe icónica da época”, xa que unha fotografía súa estivo exposta en plena rúa Real da Coruña antes de morrer de tuberculose en 1928, con 19 anos.

https://www.coruna.gal/web/gl/actualidade/novas/nova/rey-irene-gonzalez-abriu-as-portas-para-moitas-mulleres-no-mundo-do-deporte/suceso/1453750087836

Irene, la escuela coruñesa y los 60 años del Balón de Oro de Luis Suárez

El Balón de Oro de Luis Suárez fue una de las piezas estelares de la exposición “Valor e mestría. Galicia como fútbol”. (Cidade da Cultura de Santiago, 2019)

Hoy se cumplen 60 años desde que la revista “France Football” hizo oficial que un coruñés de Monte Alto había sido distinguido con el Balón de Oro. Si bien entonces no acompañaba a este galardón toda la fanfarria que tiene desde hace unos años, podemos hablar de ese momento como el punto más alto al que llegó –al menos de forma individual– la llamada “escuela coruñesa”. 

Sigue siendo hoy el único jugador nacido en España que ha recibido ese trofeo. Para recordar su legado, nada mejor que ver en el canal de deportes de Movistar+ “Luis Suárez, nuestro Balón de Oro”. Entre los muchos y espectaculares testimonios de este reportaje, nos quedamos con una frase de Arsenio Iglesias sobre los inicios del futuro mito del Inter: “Ya se le veía que tenía una calidad tremenda. Era muy coordinado. Él hacía todo bien. Hasta para peinarse tenía estilo. Y para atarse los zapatos, coño. Él hacía todo con facilidad”.

Este concepto de la escuela coruñesa lo popularizó a mediados de los años 50 el periodista Emilio Quesada, hoy el más veterano miembro de la Asociación de la Prensa de A Coruña, que es precisamente una de las entidades promotoras del libro “Irene y las puertas del fútbol. Historia de una pionera”. 

¿Qué es la escuela coruñesa? Pues un tipo de fútbol que se distingue  por el “pase corto y el dominio”, como precisaba el propio Quesada. Y que tuvo sus máximos exponentes personales en jugadores como Chacho, Luis Suárez o, por tomar una referencia más cercana, Fran, el único de este ilustre trío que logró títulos vestido con la blanquiazul.

El origen y popularización de esa escuela es motivo de estudio en “Irene y las puertas del fútbol”. No destriparemos ese análisis. Solo avanzaremos que esa escuela se deriva del juego sudamericano y aparece, precisamente, durante el período en el que nuestra protagonista vive su fulgor. Y que su equipo, el Irene, al igual que otros conjuntos infantiles de la época, adoptaron ese fútbol técnico y dominador, predecesor de lo que muchos años después se denominaría “tiquitaca”.

En el libro, los autores trazamos el largo camino de esa escuela coruñesa, cuyo mayor hito individual cumple hoy mismo 60 años. De él  es protagonista Luis Suárez, un futbolista que se curtió en las cercanías de los dominios de Irene, en una zona de la ciudad en la que ese juego preciosista alcanzó especial relevancia. Por cierto, el libro incluye foto inédita de Luisito jugando con un equipo modesto coruñés que no es el Perseverancia.

El Balón de Oro de Luis Suárez fue una de las piezas estelares de la exposición “Valor e mestría. Galicia como fútbol” (Cidade da Cultura de Santiago, 2019), comisariada por Antón Castro y uno de los autores de “Irene y las puertas del fútbol”, Rubén Ventureira, que contaron con la colaboración del otro creador del libro sobre la portera, Juan Luis Rodríguez Cudeiro. Una figura femenina de cartón, a tamaño real, recibía a los visitantes a esta muestra: era la de de la portera del Campo da Leña. Otra de las mismas características sorprendía, ya en el interior de las salas, a los asistentes. Fue precisamente a raíz de la difusión del legado de Irene en esa exposición cuando se prendió la mecha del libro que se publicará el próximo martes. Pero eso lo contaremos otro día.